
La fisioterapia canina ha demostrado ser fundamental para mejorar la calidad de vida de perros con diversas condiciones musculoesqueléticas y neurológicas. Sin embargo, todavía existen muchos mitos y desconocimiento en torno a esta profesión. A continuación, le compartimos cinco datos clave que probablemente no conocía sobre la fisioterapia canina especializada.
1. La biomecánica canina es completamente diferente a la humana
Si bien los principios del movimiento y la rehabilitación son universales, la estructura y el funcionamiento del cuerpo de un perro son únicos. Su sistema musculoesquelético está diseñado para soportar peso de manera cuadrúpeda, lo que implica una distribución diferente de cargas y fuerzas en sus articulaciones.
Además, los perros no tienen clavícula, lo que les permite mayor flexibilidad en los miembros anteriores, y su columna vertebral tiene una movilidad distinta debido a la relación entre las vértebras y la musculatura. Por esta razón, aplicar ejercicios de rehabilitación o tratamientos basados en biomecánica humana puede ser inefectivo o incluso perjudicial.
Una fisioterapia canina especializada se basa en un profundo conocimiento de la anatomía y el movimiento propio de los perros, garantizando intervenciones seguras y eficaces.
2. Una evaluación profesional es clave para un tratamiento efectivo
Así como en los humanos, ningún tratamiento en fisioterapia canina debe aplicarse sin una evaluación previa. Cada perro tiene necesidades individuales, y su condición debe analizarse considerando factores como raza, edad, nivel de actividad, historial clínico y estado actual de salud.
En nuestra clínica realizamos una valoración detallada que incluye la movilidad, la capacidad muscular, el equilibrio y la coordinación del paciente. Esto nos permite diseñar un plan de tratamiento personalizado para optimizar la recuperación.
Sin una evaluación adecuada, se corre el riesgo de aplicar terapias inefectivas o incluso agravar el problema.
3. La fisioterapia es una profesión, no una especialidad o curso corto
Uno de los errores más comunes es pensar que la fisioterapia canina es simplemente una técnica o especialidad que cualquier profesional de la salud animal puede aprender en cursos cortos. Sin embargo, la realidad es que la fisioterapia es una profesión universitaria que requiere una formación académica profunda en anatomía, biomecánica, fisiología, neurociencias y rehabilitación.
Lamentablemente, existen personas sin el título de fisioterapeuta que ofrecen “terapias” sin la base científica ni la formación clínica adecuada, lo que puede poner en riesgo la salud del paciente.
En nuestra clínica, somos fisioterapeutas y veterinarias con formación especializada en rehabilitación animal, lo que garantiza que cada tratamiento se base en evidencia científica y en un conocimiento profundo del sistema musculoesquelético y nervioso de los perros.
Cuando busque fisioterapia para su mascota, asegúrese de que quien la realice sea un fisioterapeuta profesional con formación en rehabilitación animal. Esto marcará la diferencia en la seguridad y efectividad del tratamiento.
4. La formación debe ser presencial, profesional y acreditada
En nuestra clínica, contamos con una formación profesional acreditada por el Colegio de Terapeutas de Costa Rica. Esto es fundamental porque la fisioterapia canina requiere habilidades prácticas que no pueden adquirirse sólo con teoría o cursos virtuales.
El aprendizaje en fisioterapia incluye la palpación de estructuras musculoesqueléticas, la identificación de disfunciones de movimiento y la aplicación correcta de técnicas manuales y terapias instrumentales. Por ello, la formación debe realizarse de manera presencial y bajo la supervisión de expertos en el área.Elegir fisioterapeutas certificados y con formación acreditada es clave para garantizar un tratamiento seguro y basado en evidencia científica.

5. El trabajo interdisciplinario con veterinarios es fundamental
El mejor abordaje para la rehabilitación de un perro es aquel que combina la experiencia de médicos veterinarios y fisioterapeutas especializados.
Mientras que el veterinario diagnostica enfermedades, prescribe medicamentos y realiza cirugías, el fisioterapeuta se enfoca en la recuperación funcional del paciente, mejorando su movilidad y calidad de vida.
Esta colaboración permite diseñar planes de tratamiento más efectivos y seguros, asegurando que cada perro reciba la mejor atención posible.
En nuestra clínica trabajamos de la mano con veterinarios para ofrecer un enfoque integral que garantice resultados óptimos.
Conclusión
La fisioterapia canina va mucho más allá de simples masajes o ejercicios. Requiere un profundo conocimiento de la biomecánica animal, una evaluación profesional detallada, una formación académica rigurosa y un trabajo coordinado con veterinarios.
Si su perro presenta dolor, dificultades de movilidad o necesita rehabilitación después de una cirugía, asegúrese de acudir a fisioterapeutas profesionales con la capacitación y experiencia adecuadas.
En nuestra clínica, contamos con un equipo especializado y comprometido con el bienestar de su mascota.
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